Introducción
⌅El
cambio climático, definido por la Convención Marco de las Naciones
Unidas como una alteración atribuida directa o indirectamente a la
actividad humana que modifica la composición de la atmósfera global, ha
afectado significativamente diversos sectores económicos, entre los que
se incluye el turismo. Los fenómenos meteorológicos extremos -como las
lluvias intensas, las inundaciones, las sequías, las olas de calor, las
tormentas y los incendios forestales- han aumentado en frecuencia e
intensidad (Scott & Gössling, 2022Scott,
D., & Gössling, S. (2022). A review of tourism and climate change
mitigation: The scales, scopes, stakeholders and strategies of carbon
management. Tourism Management, 104, 104441. https://doi.org/10.1016/j.tourman.2022.104681
). Estos fenómenos afectan tanto la demanda
turística como los activos e infraestructuras del sector. Amenazas
adicionales, como el aumento del nivel del mar y el calentamiento de los
océanos, ponen en riesgo recursos naturales esenciales para la
actividad, como las playas y los arrecifes de coral. En respuesta a este
escenario, la Organización Mundial del Turismo ha reafirmado su
compromiso con la sostenibilidad climática y acelera acciones para
fortalecer la resiliencia de los destinos turísticos (ETS, 2024ETS. (2024). Hablemos de turismo: La OMT se convierte en ONU Turismo. Entorno Turístico Staff; Entorno Turístico. https://www.entornoturistico.com/la-omt-se-convierte-en-onu-turismo/
).
En este contexto, resulta imprescindible formular estrategias de adaptación y mitigación que integren variables climáticas en los modelos de planificación turística. El modelo del ciclo de vida de los destinos turísticos, propuesto por Richard Butler en 1980, ha servido de marco teórico ampliamente utilizado para describir las etapas de desarrollo, consolidación y declive de los espacios turísticos. No obstante, su enfoque tradicional requiere una revisión crítica ante la necesidad de incorporar factores externos como el cambio climático.
El modelo clásico es insuficiente para predecir el comportamiento de destinos emergentes o futuros (Butler, 2018Butler, R. W. (2018). Challenges and opportunities. Worldwide Hospitality and Tourism Themes, 10(6), 635-641. https://doi.org/10.1108/WHATT-07-2018-0042
, 2025Butler, R. W. (2025). Tourism destination development: The tourism area life cycle model. Tourism Geographies, 27(3-4), 599-607. https://doi.org/10.1080/14616688.2024.2325932
). Por ello, es importante incorporar variables
complejas como los riesgos climáticos. La inclusión de proyecciones
climáticas en dicho modelo permite estimar impactos futuros, como el
ascenso del nivel del mar y la intensificación de eventos extremos. Esta
integración proporciona una base más sólida para la toma de decisiones
estratégicas en la gestión turística.
En Cuba, el Ministerio de Turismo realizó en 2011 un estudio piloto sobre el ciclo de vida de destinos de sol y playa, el cual estableció criterios para evaluar su evolución temporal. La presente investigación actualiza dicho enfoque mediante la incorporación específica de indicadores de riesgo climático. Estos indicadores enfatizan tanto peligros a largo plazo, como la elevación del nivel medio del mar, como peligros a corto plazo, como la exposición a huracanes.
Esta integración conceptual y metodológica representa una contribución al análisis y gestión de destinos turísticos en contextos de alta vulnerabilidad climática. El enfoque propuesto ofrece herramientas prácticas para priorizar inversiones, planificar la reubicación de infraestructuras y fortalecer la sostenibilidad del sector turístico en el archipiélago cubano.
Materiales y Métodos
⌅El presente estudio se basó en el análisis de datos primarios y secundarios, mediante la combinación de técnicas documentales, cartográficas y de observación directa, en un diseño metodológico de tipo descriptivo-correlacional. La investigación se desarrolló en los polos turísticos de Cayo Coco, Cayo Guillermo y Cayo Paredón Grande, ubicados en el litoral norte de la provincia de Ciego de Ávila, dentro del destino turístico Jardines del Rey. El enfoque metodológico integró de forma coherente el análisis teórico y el empírico a través de la aplicación de varios métodos específicos.
La metodología se estructuró en tres fases:
- Revisión documental y diagnóstico histórico.
- Recolección empírica de evidencias en campo.
- Modelación y análisis comparativo de escenarios climáticos.
Variables del estudio
⌅El análisis se centra en una variable dependiente y cuatro independientes. La variable dependiente es el riesgo climático del destino turístico Jardines del Rey.
Las variables independientes definen los principales vectores de amenaza climática. La primera variable es el ascenso del nivel medio del mar (ANMM) con proyecciones para 2050 (0.29 m) y 2100 (0.95 m). Se aplicó Modelación Digital de Elevación (MDE) para simular escenarios de inundación permanente. Ejemplo aplicado: en Cayo Coco se proyectó un 48.44 % de área inundada al 2100, clasificándose como riesgo medio pero muy cercano al riesgo alto.
La segunda variable independiente es la exposición a huracanes y tormentas severas. Esta medida se enfoca en la frecuencia e intensidad máxima (categoría Saffir-Simpson), con base en series históricas (1791-2023) y estudios técnicos nacionales. Se utilizaron indicadores como número de eventos por década y daños registrados en infraestructura según informes de la Defensa Civil.
La tercera variable considera la sensibilidad ecológica de la zona, la cual se define por la fragilidad intrínseca de sus ecosistemas marino-costeros y calculada mediante la fórmula:
Donde, la fragilidad ecosistémica fue evaluada según estudios de biodiversidad costera; la presión antrópica fue calculada por densidad de infraestructuras y presión turística y la capacidad de respuesta fue definida por la articulación institucional para gestionar las medidas de adaptación. Cada variable se midió en una escala ordinal de 1 a 3, donde: 1 = Bajo, 2 = Medio y 3 = Alto. Los valores se clasificaron en tres niveles: alta (> 2.5), media (1.5-2.5) y baja (< 1.5).
La
cuarta y última variable independiente es la clasificación de la
erosión costera, evaluada a través de los datos que ofrece el Catálogo
de Playas Cubanas (Resolución 252, 2021CITMA. (2021). Resolución 252 sobre el Catálogo de Playas Cubanas: Línea base de las playas (Resolución No. GOC-2021-1128-0144). Gaceta Oficial de la República de
Cuba No. 144. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. https://www.gacetaoficial.gob.cu/es/resolucion-252-de-2021-de-ministerio-de-ciencia-tecnologia-y-medio-ambiente
), con escala ordinal 1 - 3 (baja, media, alta).
Fuentes documentales y técnicas
⌅- Instituto de Meteorología: series históricas de huracanes y proyecciones de ANMM.
- Instituto de Planificación Física: ordenamiento territorial y escenarios de exposición.
- Diagnóstico del ciclo de vida del destino (2011): línea base para comparar evolución y trayectoria dependiente.
- Resoluciones nacionales y Macroproyecto (2023), así como Tarea Vida: escenarios oficiales de vulnerabilidad y riesgo al 2050 y 2100.
- Estudios sobre la ubicación de hoteles y su exposición a huracanes en Cuba: validación empírica de la variable “eventos extremos”.
Instrumentos de recolección de datos
⌅- Cartográfica digital: mapas elaborados en QGIS con capas topográficas (Modelo RSTM).
- Datos georreferenciados: procesados con el apoyo del Instituto de Geografía Tropical (IGT).
- Registros bibliográficos y documentales: informes técnicos y artículos científicos.
- Actas oficiales y resoluciones: sobre reordenamiento territorial y gestión costera.
- Registros fotográficos: evidencias de inundación, erosión costera y deterioro estructural.
Procedimiento
⌅- Recorridos sistemáticos en áreas seleccionadas con periodicidad trimestral, durante trece años (2010-2023).
- Registro y clasificación de evidencias de afectación climática mediante fichas estandarizadas.
- Triangulación de fuentes documentales y diagnósticos previos.
- Análisis comparativo de series históricas sobre ANMM, huracanes, marejadas y procesos inversionistas.
Análisis de datos
⌅- Se aplicó MDE para simular escenarios de inundación permanente asociados al ANMM, empleando QGIS para la cartografía en los mapas y análisis espacial.
- Se utilizó una matriz de evaluación que combina porcentaje de área inundada e impacto sobre las infraestructuras turísticas (Tabla 1).
| Clasificación de riesgo climático | % Área inundada | % Infraestructura afectada |
|---|---|---|
| Muy alto (MA) | 75-100 | > 70 % |
| Alto (A) | 50-74 | 40-69 % |
| Medio (M) | 25-49 | 15-39 % |
| Bajo (B) | 0-24 | Menos del 15% |
Fuente: Elaboración propia a partir de Invat·tur (2020)Invat·tur. (2020). Manual para la adaptación de los destinos turísticos al cambio climático (Instituto Valenciano de Tecnologías Turísticas). Turisme Comunitat Valenciana and Invat·tur. https://invattur.es/uploads/entorno_37/ficheros/626913f3572001394984318.pdf
.
- La sensibilidad ecológica se clasificó en tres niveles (alta, media, baja) según la fórmula descrita.
- La erosión costera se evaluó con la escala ordinal del Catálogo de Playas Cubanas.
- Finalmente, se realizó integración final de variables mediante coeficiente de Pearson a través de matrices de codificación y de síntesis comparativas, lo que permite medir correlaciones entre variables.
Consideraciones éticas
⌅- Confidencialidad: documentos y actas se utilizaron únicamente con fines académicos.
- Consentimiento institucional: registros y acuerdos consultados con el Ministerio de Turismo (MINTUR).
- Uso responsable de imágenes: fotografías empleadas como evidencia científica, evitando afectar privacidad de clientes o instituciones.
- Fuentes públicas y oficiales: se priorizó información normativa e institucional para garantizar validez y legitimidad.
- Protección ambiental: recorridos de campo realizados sin intervención negativa en los ecosistemas frágiles.
Resultados y Discusión
⌅El
análisis del impacto climático en el destino Jardines del Rey se basó
en estudios recientes del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio
Ambiente (CITMA, 2023CITMA (2023). Resumen
de los resultados del macroproyecto: Escenarios de peligro y
vulnerabilidad de la zona costera cubana, asociados al ascenso del nivel
medio del mar para los años 2050 y 2100 (Versión 15, 2022). Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
) y en los reportes sobre surgencia incluidos en el Estudio Ejecutivo del Archipiélago Sabana-Camagüey (IPF, 2014IPF. (2014). Resumen ejecutivo archipiélago Sabana-Camagüey: Estudio regional de la cayería norte de Cuba desde Villa Clara hasta Camagüey. Instituto de Planificación Física.
). Este análisis permitió establecer vínculos con el diagnóstico de Alerta y Monitoreo del Ciclo de Vida elaborado por Cuesta Flores et al. (2011)Cuesta Flores, A., Dávila Sotolongo, I., Báez Peña, L., Martínez Cárdenas, C. V., & Veiga Jiménez, E. (2011). Alerta y monitoreo del ciclo de vida del destino Jardines del Rey. Escuela de Hotelería y Turismo de Ciego de Ávila; FORMATUR.
.
En aquel diagnóstico se identificó una fase de consolidación con
tendencia al estancamiento. Sin embargo, la expansión hotelera y la
dinámica turística actual obligan a revisar dicha evaluación. La
trayectoria evolutiva no alcanzó los niveles correspondientes a esa
fase, la cual presupone entre el 80 % y el 91 % de ocupación turística
según la capacidad habitacional proyectada (Figura 1), conforme al modelo TALC (Butler, 2006Butler, R. W. (2006). Time path analysis and TALC stage demarcation. En S. Lundtorp & S. Wanhill (Eds.), The tourism area life cycle (TALC): Vol. 2. Conceptual and theoretical issues (pp. 141-155). Channel View Publications. https://www.cabidigitallibrary.org/doi/full/10.5555/20063024554
).
, The TALC. Vol. 2
Aunque el objetivo no fue reconsiderar la evaluación otorgada por FORMATUR Morón, se evidenció una distorsión en el análisis original. Dicho análisis se basó en datos del proceso inversionista ejecutado hasta esa fecha, donde se comparó estancias reales contra habitaciones físicas existentes, lo que alteró la lógica del modelo, que admite comparar con el potencial de alojamiento estudiado y aprobado. Para el año 2010, el destino contaba con 4 698 habitaciones físicas, un valor equivalente al 25 % de su capacidad proyectada (18 926 habitaciones). Las estancias registradas ese año fueron de 1 522 300 turistas-días, lo que representó el 12,9 % del potencial estudiado. Esta cifra ubicó al destino en la fase de implicación (10%-21%) del modelo.
Este desfase entre el crecimiento físico y la ocupación se mantuvo en la evolución posterior del destino. Entre 2010 y 2024, la planta hotelera creció 2,5 veces y alcanzó las 11 595 habitaciones físicas, con una tasa promedio anual del 6,6 %. En contraste, las estancias aumentaron a 2 517 000 turistas-día en 2023, con una tasa promedio anual menor, del 3,9 %. La diferencia entre estas tasas revela que el crecimiento de la infraestructura superó el ritmo de la demanda. Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de nuevas inversiones en zonas vulnerables con niveles de riesgo.
Esta reflexión refuerza el análisis en torno al nivel de exposición del patrimonio construido y a la factibilidad de sumar nuevas inversiones hoteleras en lugares amenazados. La distancia se acorta entre los escenarios proyectados del nivel medio del mar al 2050 y 2100 y otros riesgos asociados al cambio climático. A este factor se suma la problemática de la trayectoria evolutiva del destino Jardines del Rey, cuyos indicadores comerciales no alcanzan los niveles de ocupación hotelera correspondientes a la fase de consolidación (Tabla 2).
| Indicadores de gestión | Exploración | Implicación | Desarrollo | Consolidación | Estancamiento | Declive |
|---|---|---|---|---|---|---|
| A.- Evolución del destino, sistematización de sus etapas, la historia. | X | |||||
| B.- Tendencias de: B1-arribo B2-ingresos B3-estancia B4-ing/tur-día | X | |||||
| X | ||||||
| X | ||||||
| X | ||||||
| C.- Estacionalidad. Índice de estacionalidad. | X | |||||
| D.- Mezcla de principales mercados. Cuotas y su evolución, | X | |||||
| E.- Evolución de la contratación TTOO | X | |||||
| F.- Caracterización del comportamiento de los visitantes. | X | |||||
| G.- Aceptación de los residentes. | ||||||
| H.- Valoración de la oferta del destino. Diversidad, atractividad, evolución. | X | |||||
| I.- Dinámica de las inversiones. | X |
Fuente: Escuela de FORMATUR Morón, Ciego de Ávila (Cuesta Flores et al., 2011Cuesta Flores, A., Dávila Sotolongo, I., Báez Peña, L., Martínez Cárdenas, C. V., & Veiga Jiménez, E. (2011). Alerta y monitoreo del ciclo de vida del destino Jardines del Rey. Escuela de Hotelería y Turismo de Ciego de Ávila; FORMATUR.
)
El diagnóstico de la Escuela de FORMATUR Morón (Cuesta Flores et al., 2011Cuesta Flores, A., Dávila Sotolongo, I., Báez Peña, L., Martínez Cárdenas, C. V., & Veiga Jiménez, E. (2011). Alerta y monitoreo del ciclo de vida del destino Jardines del Rey. Escuela de Hotelería y Turismo de Ciego de Ávila; FORMATUR.
)
no consideró el indicador de aceptación de los residentes. Esta omisión
es relevante, ya que dicho indicador constituye un elemento clave
dentro de la dimensión social. Su inclusión resulta fundamental para las
perspectivas futuras en el contexto del cambio climático.
Más allá de la oferta turística, la situación comercial y la dimensión social son aspectos esenciales. Su análisis permite abordar la baja percepción del riesgo climático como un componente estratégico. Este enfoque debe integrarse en la planificación integral del destino turístico.
Diez (2019)Diez, V. A. (2019). El modelo de ciclo de vida de los destinos turísticos: Vigencia, críticas y adaptaciones al modelo Butler. Realidad, Tendencias y Desafíos en Turismo, 17(1), 19-34. https://www.researchgate.net/profile/Valeria-Diez-2/publication/342343301_El_modelo_de_ciclo_de_vida_de_los_destinos_turisticos_vigencia_criticas_y_adaptaciones_al_modelo_Butler/links/5f51225da6fdcc9879c98210/El-modelo-de-ciclo-de-vida_de_los_destinos_turisticos_vigencia_criticas_y_adaptaciones_al_modelo_Butler.pdf
señaló que el modelo de ciclo de vida requiere un
complemento. Dicho modelo debe incorporar análisis de sustentabilidad y
alertas climáticas para una evaluación más completa. Esta necesidad
justifica una actualización de su metodología actual.
Los resultados del macroproyecto (CITMA, 2023CITMA (2023). Resumen
de los resultados del macroproyecto: Escenarios de peligro y
vulnerabilidad de la zona costera cubana, asociados al ascenso del nivel
medio del mar para los años 2050 y 2100 (Versión 15, 2022). Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
)
se derivaron de simulaciones que evaluaron los niveles de riesgo
climático. Estos niveles se proyectaron para los escenarios de 2050 y
2100. La evaluación consideró variables como el ascenso del nivel medio
del mar, con proyecciones al 2100, y la exposición a huracanes y
tormentas severas como eventos meteorológicos extremos.
El análisis también incorporó la sensibilidad ecológica, evaluada a partir del estado de conservación y la fragilidad de los ecosistemas marino-costeros. De igual modo, se consideró el impacto físico de la erosión costera sobre la línea de costa. La tabla 3 sintetiza la evaluación integral de estos riesgos.
La síntesis de resultados destaca que Cayo Guillermo y Cayo Paredón Grande presentan afectaciones significativas. Para el año 2100, se proyecta que más del 50 % de la superficie de estos cayos enfrentará los impactos de los riesgos climáticos evaluados.
| Cayo | Área terrestre (km²) | % Afectación proyectada | Riesgo climático | Sensibilidad ecológica | Observaciones clave | |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 2050 | 2100 | |||||
| Coco | 285.30 | 36.4 % | 48.44 % | Medio | Alta | Alto riesgo en zona logística. |
| Guillermo | 13.14 | 50.6 % | 53.88 % | Alto | Alta | Guillermo presentan mayor exposición. |
| Paredón Grande | 10.29 | 44.3 % | 55.49 % | Alto | Alta | Zona hotelera expuesta. |
Fuente: CITMA (2023)CITMA (2023). Resumen
de los resultados del macroproyecto: Escenarios de peligro y
vulnerabilidad de la zona costera cubana, asociados al ascenso del nivel
medio del mar para los años 2050 y 2100 (Versión 15, 2022). Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
. Resumen de los resultados del macroproyecto...; CITMA (2021)CITMA. (2021). Resolución 252 sobre el Catálogo de Playas Cubanas: Línea base de las playas (Resolución No. GOC-2021-1128-0144). Gaceta Oficial de la República de
Cuba No. 144. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. https://www.gacetaoficial.gob.cu/es/resolucion-252-de-2021-de-ministerio-de-ciencia-tecnologia-y-medio-ambiente
. Catálogo de playas: Línea base de las playas; Remond-Noa et al. (2024)Remond-Noa,
R., Torres-Reyes, A., Matos-Pupo, F., Echarri-Chávez, M., Bouta-Numbo,
A., Crespo-García, L., & Gómez-Martín, M. B. (2024). The location of
hotels and their exposure to hurricanes in Cuba: Implications for
tourism development in the context of climate change. Atmosphere, 16(1), 24. https://doi.org/10.3390/atmos16010024
.
Los polos turísticos de Cayo Guillermo y Cayo Paredón poseen características geomorfológicas que incrementan su riesgo estructural en comparación con Cayo Coco. Estos cayos presentan suelos con baja capacidad portante y alta vulnerabilidad. Su menor extensión territorial -13.14 km² en Guillermo y 10.29 km² en Paredón-, junto con una alta densidad de desarrollo, los hace más susceptibles a impactos físicos y ambientales.
En contraste, Cayo Coco tiene una superficie de 285.3 km², lo que le confiere una mayor capacidad de absorción territorial. No obstante, este cayo manifiesta un riesgo climático medio, cercano al alto. Por ello, enfrenta desafíos significativos en materia de sostenibilidad y gestión ambiental.
Las proyecciones indican que los cayos Guillermo y Paredón superarán el 50 % de afectación para el año 2100. Cayo Guillermo presenta una proyección de inundación permanente del 53.08%, mientras que Cayo Paredón Grande alcanza el 55.49%. Este escenario se debe principalmente al ascenso progresivo del nivel medio del mar.
Este peligro potencial se agrava por los riesgos de afectaciones múltiples a los servicios, los ecosistemas y la biodiversidad. Dichas afectaciones son provocadas por lluvias intensas y vientos fuertes, que inciden en las inundaciones costeras de las zonas bajas durante eventos meteorológicos extremos como los huracanes. Esas diferencias acentúan la fragilidad física y estructural de los cayos menores dentro del archipiélago Jardines del Rey.
El análisis también considera la
vulnerabilidad alta de las infraestructuras viales, como los
pedraplenes. Su exposición ante la surgencia marina presenta una
vulnerabilidad muy alta, según el INSMET (2006)INSMET. (2006). Impacto de la surgencia en el archipiélago cubano, considerando los cambios climáticos. Instituto de Meteorología; Agencia de Medio Ambiente del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente.
.
A esto se suma la exposición de las instalaciones logísticas y
almacenes del puerto de CASASA, evidenciada tras la experiencia del
huracán Irma en 2017. Como señaló Albaladejo et al. (2020)Albaladejo,
P., Pérez, J., & Hernández, R. (2020). Adaptación y resiliencia de
destinos turísticos ante eventos extremos: Lecciones del Caribe. Revista de Estudios Turísticos, 45(2), 123-140.
, la capacidad de adaptación de un destino turístico es esencial para evitar su declive.
El
ordenamiento territorial fue un elemento clave desde las primeras
etapas del desarrollo turístico en Jardines del Rey. Como primera
instalación en Cayo Coco, se construyó el Centro de Investigaciones de
Ecosistemas Costeros (CIEC) con el propósito de proteger y utilizar de
manera racional los recursos de la zona costera. Los estudios del
Instituto de Planificación Física (IPF, 2014IPF. (2014). Resumen ejecutivo archipiélago Sabana-Camagüey: Estudio regional de la cayería norte de Cuba desde Villa Clara hasta Camagüey. Instituto de Planificación Física.
) advirtieron sobre la necesidad de reducir la vulnerabilidad de estos territorios ante inundaciones temporales y permanentes.
En este contexto, Korstanje (2020)Korstanje, M. E. (2020). Turismo, riesgo y cambio climático: Un camino alternativo. Estudios y Perspectivas en Turismo, 29(1), 214-227. https://www.scielo.org.ar/scielo.php?pid=S1851-17322020000100012&script=sci_arttext
afirmó que el cambio climático ha desafiado la
capacidad de reacción de la industria turística. Por lo tanto, los
niveles de exposición actuales exigen la implementación de medidas de
adaptación, mitigación y reordenamiento del espacio físico. Esta
necesidad es especialmente urgente en tiempos de colapso ecológico, como
se ilustra en las figuras 2, 3 y 4.
La
combinación de ciclones con el ascenso del nivel del mar incrementa el
riesgo de marejadas ciclónicas e inundaciones. En las regiones
turísticas del centro-norte de Cuba, la probabilidad histórica de
incidencia de huracanes fue cercana al 24 %. Este valor es inferior al
registrado en la zona occidental, que alcanzó un 70 %, pero superior al
de la región oriental, con menos del 5 %. Estas cifras se basan en el
análisis de las trayectorias de huracanes en el Atlántico Norte durante
los últimos 168 años (Remond-Noa et al., 2024Remond-Noa,
R., Torres-Reyes, A., Matos-Pupo, F., Echarri-Chávez, M., Bouta-Numbo,
A., Crespo-García, L., & Gómez-Martín, M. B. (2024). The location of
hotels and their exposure to hurricanes in Cuba: Implications for
tourism development in the context of climate change. Atmosphere, 16(1), 24. https://doi.org/10.3390/atmos16010024
).
La resiliencia general del destino Jardines del Rey tras el paso del huracán Irma en 2017 se puede considerar positiva. Sin embargo, la recuperación de varios productos extrahoteleros específicos presentó una notable dilatación temporal. Entre las instalaciones afectadas por este retraso se encontraron el Parque Bagá, el Centro de Talasoterapia y SPA, el Cable Ski y Cayo Mortero.
La vocación natural de los cayos orientó el desarrollo turístico hacia el producto tradicional de sol y playa. Esta orientación dejó rezagadas otras modalidades turísticas con potencial para diversificar la oferta, tanto en Jardines del Rey como en el entorno de los municipios cercanos. La situación se agravó por una disminución en las opciones recreativas, la cual mostró una relación inversamente proporcional con el desarrollo hotelero in situ. Además, este escenario se encuentra condicionado por el manejo de los recursos naturales y por los efectos del cambio climático.
Como señalaron Areces et al. (2023)Areces, A. J., Cejas, F., Ribot, M., & Salinas, E. (2023). Influencia
del capital natural y el grado de asimilación antrópica en la
valoración del potencial turístico: Estudio de caso Jardines del Rey. CD - Información interna.
,
la sostenibilidad del turismo requiere un retorno a los orígenes y una
articulación con el desarrollo endógeno e inclusivo de los
asentamientos. Este proceso debe contar con la participación y el
empoderamiento de los actores locales y de la población residente.
Según la Tercera Comunicación Nacional a la Convención de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CITMA, 2020CITMA. (2020). Tercera comunicación nacional a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático. Sello Editorial AMA. Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).
),
para Cuba se proyecta un incremento de la temperatura superior a 1.0 °C
para 2030. Las proyecciones indican un aumento que podría alcanzar
hasta 3.5 °C para el año 2070. Paralelamente, se espera un ascenso del
nivel del mar de 29.3 cm para 2050 y de 95.0 cm para 2100, junto con un
incremento en la intensidad de los huracanes y de otros fenómenos
meteorológicos extremos.
Estos eventos climáticos exigen la
implementación de medidas de adaptación progresivas. La sostenibilidad
de los destinos turísticos podría verse comprometida por shocks
climáticos que alteran su comportamiento rentable (Rodrigo et al., 2023Rodrigo,
M., Ajala, I., & Irhanida, A. K. (2023). Qualitative analysis of a
tourism area life cycle model for interacting tourism destinations. Annals of Tourism Research Empirical Insights, 4(1), 100093. https://doi.org/10.1016/j.annale.2023.100093
).
Aunque en el último decenio se ejecutaron acciones de rehabilitación y conservación costera en los diferentes frentes de playas de uso turístico de Jardines del Rey, se impone mantener e incrementar las medidas adaptativas. En Cayo Paredón Grande, por ejemplo, las acciones iniciadas en el año 2021 permanecen inconclusas, tal como se detalla en la tabla 4. Un factor clave en este retraso fue la avería de la draga “Mario O. Pérez”, la cual suspendió sus operaciones y demoró el vertimiento de arena proyectado.
| Polo Turístico | Tramo / Sector | Año | Volumen (m³) | Estado | Observaciones técnicas |
|---|---|---|---|---|---|
| Cayo Coco | Las Coloradas | 2016 | 300000 | Ejecutado | Recuperados 2,500 m de playa. |
| Cayo Guillermo y Cayo Coco | El Paso y Flamenco | 2016 | 378000 | Ejecutado | Recuperados 3,000 m de playa, 40 m de ancho. |
| Cayo Coco | Playa Larga | 2017 | 267000 | Ejecutado | Zona de exposición solar recuperada. |
| Cayo Paredón | Cayo Paredón Grande | 2021 | 43336 / 377626 | Inconcluso | Draga suspendida por avería (“Mario O. Pérez”). |
Fuente: Programa Nacional de Recuperación de Playas (GAMMA, CITMA).
El análisis del ciclo de vida del destino turístico Jardines del Rey debe incorporar nuevos indicadores derivados de modelos climáticos. Estos indicadores permiten reajustes dinámicos ante los impactos y los riesgos del cambio climático. La integración de modelos predictivos con estrategias de adaptación y mitigación es clave para garantizar la sostenibilidad y la supervivencia del destino. Esta medida es particularmente crucial para los cayos más frágiles, que enfrentan desafíos proyectados a mediano y largo plazo.
Los resultados obtenidos permiten cuestionar la clasificación original del destino Jardines del Rey en fase de consolidación. Los indicadores actuales muestran una evolución que no alcanza los niveles esperados de ocupación hotelera ni de diversificación turística. Esta discrepancia entre el desarrollo físico y la dinámica comercial revela tensiones estructurales que comprometen la sostenibilidad del destino.
El modelo de ciclo de vida, en su formulación clásica, no contempla variables críticas como el ascenso del nivel medio del mar, la exposición a huracanes o la surgencia marina. Su actualización resulta imprescindible para incorporar escenarios climáticos que puedan modificar la trayectoria evolutiva de los destinos turísticos. Además, la baja percepción del riesgo entre residentes y actores institucionales limita la capacidad de respuesta ante eventos extremos. Esta limitación exige una planificación más inclusiva y adaptativa.
La infraestructura existente, especialmente en zonas de alta exposición como los pedraplenes y el puerto de CASASA, plantea interrogantes sobre la resiliencia del destino. Aunque se han ejecutado acciones de rehabilitación costera, persisten brechas en la inversión y el mantenimiento. Estas brechas son particularmente evidentes en Cayo Paredón Grande, donde las obras inconclusas reflejan vulnerabilidades críticas.
La vocación de sol y playa ha dominado el desarrollo turístico del destino, lo que ha relegado otras modalidades. Estas otras modalidades podrían diversificar la oferta y fortalecer la resiliencia económica. La articulación con el entorno local y el fomento del desarrollo endógeno se presentan como una vía estratégica. Esta vía es necesaria para enfrentar los desafíos climáticos, sociales y económicos que se proyectan a mediano y largo plazo.
En este contexto, la incorporación de multimodelos climáticos y de indicadores sociales en el análisis del ciclo de vida ofrece una herramienta más robusta. Dicha herramienta permite una toma de decisiones más fundamentada y adaptada a las complejidades del destino.
Conclusiones
⌅La evolución del destino turístico Jardines del Rey no se ajusta a la fase de consolidación del modelo TALC. Existe una clara discrepancia, ya que el crecimiento de la infraestructura hotelera supera sistemáticamente el aumento de la demanda, lo que sitúa sus indicadores comerciales en una etapa de desarrollo inicial y compromete la sostenibilidad económica de nuevas inversiones.
Los cayos del destino, especialmente Cayo Guillermo y Cayo Paredón Grande, presentan un riesgo climático alto. Las proyecciones indican que, para el año 2100, más del 50% de su superficie podría estar afectada por la inundación permanente debido al ascenso del nivel medio del mar, agravado por su fragilidad geomorfológica y alta densidad de desarrollo.
El modelo clásico de ciclo de vida turístico resulta insuficiente, pues no integra variables climáticas y sociales críticas. Se hace imprescindible actualizarlo con la incorporación de escenarios de riesgo al cambio climático, la percepción y sensibilidad de la comunidad residente y estrategias de adaptación y mitigación para garantizar la planificación sostenible del destino frente a amenazas climáticas proyectadas al 2050 y 2100.